

Irene tiene un don para transformar lo que siente en arte. Lo hace a través de la pintura y, más recientemente, de la literatura, donde su primera novela, HYDRA, se ha convertido en un éxito de ventas. Su universo es un diario visual contemporáneo en el que imagen, palabra y emoción conviven con una identidad muy reconocible. Porque Irene nunca ha seguido las tendencias; ha construido, con el tiempo, una voz propia.


